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Giácomo Leopardi
Italia (1798 - 1837)
Canto XII- El infinito.
Siempre quise esta colina solitaria
y este soto que sustrae a la mirada
gran parte del último horizonte.
Pero, sentándome y mirando interminables
espacios más allá de aquél, y silencios
sobrehumanos y profundísima quietud,
yo me figuro con el pensamiento
allí donde casi el corazón se pierde.
Y oyendo cómo bate
el viento entre estas plantas, yo comparo
aquel silencio infinito a esta voz:
y me hace recordar lo eterno
y las estaciones muertas, y la presente viva
y su sonido. Así, entre esta
inmensidad se ahoga el pensamiento mío
y me es dulce naufragar en este mar.
Publicados por primera vez en Florencia, Italia en 1831- traducción libre del italiano por Adriana Alarco de Zadra
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